Probar sin pagar
150 créditos de prueba, o 15 días. Lo que llegue antes. Te bajas la aplicación, hablas, y compruebas si de verdad entiendes a la persona que tienes delante. Después decides.
Cuánto es eso en minutos
Depende de lo que hagas, y por eso el tope está en créditos y no en minutos: quien usa más idiomas gasta más por minuto.
| Lo que haces | Te dan para |
|---|---|
| Una conversación traducida a un idioma | 75 minutos hablados |
| Una reunión traducida a dos idiomas, con acta | 30 minutos hablados |
Se cuenta el habla, no el reloj. Una llamada de media hora en la que hablas cinco minutos cuenta cinco minutos hablados.
Cómo se consiguen
Metiendo la tarjeta, y no se cobra nada. Es lo que nos dice que hay una persona detrás y no un script; hasta que la metes, la aplicación no traduce. No hay ningún cargo mientras dure la prueba.
Lo que conviene saber
Duran 15 días. Se cuentan desde que se te conceden, y en ese plazo los gastas cuando quieras. Pasados los 15 días, lo que quede se acaba.
Son tuyos, no de una empresa. Van con la persona. Si mañana te unes a una empresa que paga, esos créditos no se mezclan con los suyos ni le restan nada.
Una vez en la vida. Borrar la aplicación y volver a instalarla no los devuelve, y poner y quitar la tarjeta tampoco.
La aplicación te dice lo que queda, para que no se te acaben a mitad de una conversación que importa.
Lo que no entra
Convocar reuniones, no. Organizar una reunión —con su sala, su enlace y sus invitados— consume traducción de varias personas a la vez, y para eso hace falta una cuenta que responda por ello. Si lo intentas, la aplicación te lo dirá.
Entrar en una reunión a la que te invitan, sí. Eso lo paga quien la convoca.
Y cuando se acaban
La aplicación deja de traducir y te ofrece las dos formas de seguir: un plan mensual, o créditos sueltos comprados. Nada de lo que hayas hecho se pierde por el camino — lo único que cambia es que deja de traducirse.
Y hay una tercera, que no cuesta dinero: invitar a alguien.